17 de abril de 2014

Mítico.

Día 6 de Abril de 2014. Se crea el grupo ‘’Casa Rural Semana Santa’’ Ahí comienza todo, preparativos, cuentas, morosos (todos eh), estrés por no encontrar casa, racaneo por mi parte con el dinero a pagar (ya sabéis que no soy lo que se dice millonaria, mi economía no da para mucho jeje), fotos y más fotos de casas, manicomios u orfanatos, o al menos eso parecían algunas. Cuenta atrás, problemas con los coches, pf ha habido de todo y ni siquiera habíamos salido de casa. Por no hablar del trayecto en el que nos juntamos en la gasolinera como si fuéramos a vender droga afirmando que era la segunda salida, lo que al parecer no nos quedó muy claro y tuvimos que entendernos por notas de voz y alguna que otra llamadita por el móvil.
El pique en los coches, sacar el dedo cada vez que uno adelantaba, o sacar el dedo sin más, la cosa era haceros rabiar. Todos sabemos que el mejor coche era el nuestro pero si queréis haceros ilusiones quién soy yo para quitároslas. Os guardo rencor por no haber dejado a Emilio allí abandonado al bajar del coche para hablar con nosotros por la ventanilla, con lo fácil que es acelerar…

El reparto de habitaciones no tuvo mucho éxito la verdad pero por lo menos te aseguraba un lugar donde poder echarte una horita de siesta o por lo menos un lugar donde poder gritaros que os callarais porque estáis todo el día montando bulla.

La paella, otro acto exitoso, hacemos lumbre para que se acabe cocinando dentro, no pasa nada, tranquilos, me compensó bastante que me llamarais para catar tal delicia, aunque me hacía parecer la ‘’Chicote’’ de la casa. Creo que no hace falta mencionar que siempre andábamos con una copa en la mano y que abundaban los chupitos, lo digo más que nada por si alguno no lo recuerda, que no me extrañaría nada.
Poner la mesa como una familia, comer en la ventana, esperar las colas en el baño desesperadamente, frustrarnos porque nunca dejábamos acabar una canción, esperar a que las 10 últimas fueran las de David, que la piel te pique al tomar el sol, intentar arreglar camas que se rompen por ‘’mal uso’’, ir al tren abandonado y subirse, pedirle un yogurt a la vecina porque sí, ir a racanearle al día siguiente un bote de tomate, ir a la farmacia y de la farmacia al médico; cuántas vueltas hemos llegado a dar.

Eran las doce del primer día y ya estaba diciendo que no quería que aquello se acabara nunca. Liasteis una buena con el portátil y los cables para la tele, quién os viera… Si digo la verdad deseaba no irme hasta que pusisteis aquel video hecho por vosotros y empecé a odiaros muchísimo y a llorar como una descosida mientras nos reíamos de las paridas que decíais. Por si fuera poco un cartel de feliz cumpleaños adornó la casa durante toda la estancia y me sorprendisteis todavía más con una tarta que en el coche parecía ser algo de cristal. Es increíble que en un día que tanto odio me lo hicierais pasar tan bien.

El primer día fue épico, cierto, cómo negar algo tan jodidamente obvio cuando la mesa está llena de bebidas y de cheetos esperando entrar en una de aquellas copas de las cuales desconocíamos el contenido.

Segundo día. Suena la p*** alarma de tu móvil Raquel, no sabes cómo se te puede llegar a clavar esa melodía en los oídos. Nos despertáis haciendo el gilipollas, como siempre, y se desayuna con calidad, con chupitos y tolón tolón. No teníamos que hacer mucho así que nos pasamos la mañana en el tejado. Si os digo la verdad, creo que nuestra única preocupación allí era tener la copa llena y saber bajar de allí sin partirnos la cara. Luego, tras un duro rato llenando globos de agua tuvimos que gastarlos en tres minutos tirándonoslos unos a otros en medio de una casa a medio construir. Apuesto a que Raquel no esperaba que a ella se le explotara el gigante y que Carlos ni se imaginaba que el agua que sobraba en el cubo se la iba a tirar por encima, qué de putadas se os pueden hacer cuando estáis distraídos…

Me gusta que nos juntemos en la cocina y empecemos a hacer la comida, leer mientras oigo a cuatro borrachos contando tonterías sobre profesores, quitaros siempre algo a cada uno, ya sea la equipación de Pirlo, las deportivas, los gallumbos, las gomas del pelo, cualquier cosa; volver al tejado (donde nos pasamos vida y media) y huir de los bichitos y no tan bichitos que había, decir ''It's going to be legen... wait for it... dary'' reírnos sin ninguna razón y apañarnos para ver el partido.

Leyre, si te digo la verdad encajaste demasiado bien que ganara el mejor, el REAL MADRID, y hasta celebraste con nosotros el resultado mientras corríamos hacia el parque.

Me encanta que la mafia se vuelva a juntar, defendernos unos a otros a muerte aunque eso quiera decir que seamos unos broncas (David, tenías razón); comer un plato de macarrones a las 5 de la mañana encima de un capó rodeado de cervezas, montar guardia, las conversaciones acompañadas de Baylis, el ‘’no te candes en el baño’’ por si me quedaba dormida, la fuga en el momento perfecto, en fin, todo lo habido y por haber.


Gracias chicos por hacer de esto algo más que contar cuando seamos mayores y que sepáis que os odio bastante  y como ya me conocéis ya sabéis lo que esto significa.


4 de febrero de 2014

Como una flor en primavera.

Y pensé que se me caía el mundo al perderte, y en realidad lo hizo, se me cayó y se quebró en miles de pedacitos rompiendo sueños y planes de futuro, haciéndome valorar aún más el tiempo y consiguiendo que me aferrara a todos y cada uno de los recuerdos en los que apareces, felices y amargos, fríos y no tan fríos pero al fin y al cabo momentos a tu lado.
Te han arrancado de mi vera como un crío arranca una flor en primavera admirando su belleza pero ignorando el daño que le va a causar, y la verdad no se me ocurre mejor comparación, hermosa y brillante por fuera pero con un gran y triste sacrificio a lo largo de su camino. Contigo he sufrido, no sabes hasta qué punto lo sigo haciendo, solo intento que el tiempo pase lo más deprisa posible, pero al mirar mi muñeca el minutero corre aún más despacio, el tiempo se va realentizando y la espera se hace eterna, o eso es lo que me parece a mí. No podré seguir así mucho tiempo, no podremos, ninguna de nosotras.
He de reconocer que se me hace más fácil escribir esto sabiendo que probablemente no lo vas a leer pero aún así tengo un nudo que lleva tiempo anidando en mi garganta cada vez que algo me recuerda a ti, lo cual suele ser casi las 24 horas del día.
Te quiero de vuelta, aunque cueste sudor y sangre, porque esta chica no puede sostenerse sin uno de sus pilares. Esto es cosa de todas y no podemos continuar si no estás. Te lo repetiré miles de veces hasta quedarme afónica, te lo haré ver incluso después de eso: Esto no es nada, no sin ti. Te necesito.

15 de diciembre de 2013

Sin ti la vida duele menos.

‘Ni tú volviste a escribir, ni yo volví a extrañarte’
Bonita mentira para ir contando por ahí. Bonita frase para recordar, bonita también para saber que te estás engañando otra vez, como siempre.

Dejaste un vacío, un vacío que no puedo llenar con nada, dijiste que las cosas buenas llegan a los que más esperan pero no volviste. Fuiste cada maldito deseo de cumpleaños un año tras otro. Supongo ahí es donde todo empezó a morir y yo lo hice junto a ello.

No hicimos las cosas bien, la verdad no sé si llegamos a acabarlas o si dejamos algo en el aire. Un beso, un ‘te quiero’ o un ‘adiós’, no sé, solo sé que ambos huimos en direcciones contrarias pero sin dejar de mirar atrás de vez en cuando. Nos fuimos sin pensarlo aunque nuestros ojos suplicaran que nos quedáramos y, tras un tiempo, decidí dejar de hacerlo, créeme que de verdad lo hice aunque al segundo de rendirme te encontré, otra vez, y nada me ha dolido más que eso.


Sin ti la vida duele menos, es cierto, pero no es tan ''vida''.

20 de octubre de 2013

El dolor nos mantiene vivos.

Tristeza. Creo que es una palabra que nunca había dado tanto de sí. O sí. Amor. La una lleva a la otra como si estuvieran eternamente atadas. Realmente preocupante, ¿no?, sí, la manera en la que el tiempo se encarga de demostrarte que esto es realmente así, que por mucho que lo intentes siempre hay un final amargo.
A todo esto se le une la palabra soledad.
Y qué bien nos hace a veces estar solos para darnos cuenta de muchas cosas que eran invisibles para nosotros hace tan solo unos simples días. En estos días te das cuenta de por qué estás solo, de por qué no debes volver o por qué deberías de volver a confiar. Te das cuenta de por qué cuando estás solo lo único que quieres es alguien a tu lado y viceversa. Y en realidad es bastante simple: cuando pasas un tiempo solo quieres a alguien que te apoye, que esté ahí en las duras y las maduras, alguien que te haga sentir algo, pero cuando estás con ese alguien te das cuenta de por qué pasaste tanto tiempo aislado de todo: las decepciones y las peleas nunca se llevan demasiado bien.
Y vuelves al principio, otra vez, como si tuvieras alguna esperanza de que fuera distinto, piensas que esta vez 'es diferente' y te das la hostia contra el suelo.
La explicación más razonable que le veo es que nos gusta sufrir, porque a veces el dolor es lo único que nos mantiene vivos, lo que nos hace seguir porque a pesar de todo seguimos sintiendo algo aunque con ello nos destruyamos por dentro. El dolor es lo que hace que todo sea tan real, si podemos sentir dolor algún día podremos sentir felicidad.

4 de septiembre de 2013

Suena realmente bien.

Los sentimientos a flor de piel. Los nervios escapándose por la taza del váter. Lágrimas que caen por tu rostro inexpresivo.
No puedo estar encerrada. No. Quiero salir, huir lo más lejos posible de estas cosas. No quiero pensar, solo salir corriendo escuchando mi canción favorita a todo volumen hasta quedarme sola. Mirar a los pájaros libres y apreciar un poco más lo que tengo. Dormir a la luz de la luna y pensar qué hay más allá, qué me depara la vida o replantearme si me gusta lo que hago.
Pensar en la gente a la que quiero, pensar en ti. Pensar en lo que me gusta, pensar en ti. Pensar en mi vida, y por una pequeña parte de ella pensar realmente en mí. En dejar de hacer feliz a los demás y empezar a hacerme feliz a mí misma. La vida te da palos, esta vez la que le va a dar palos a la vida voy a ser yo. No me voy a quedar sentada viendo las cosas pasar, quiero formar parte de ellas. Formar parte de algo, suena bien.

31 de julio de 2013

¿Y por qué no mejorar?

Los errores nos recuerdan que nunca debemos estar seguros de nada y que siempre podemos mejorar. Es verdad, podemos mejorar pero muchas veces no queremos. No queremos porque preferimos estancarnos en lo de siempre, ¿miedo a cambiar? Excusas para no salir adelante y poder verlo todo de otra manera, puedes mejorar sin cambiar lo que eras, lo que te gustaba, pero es más fácil encerrarse en una mentira, en fingir que todo va bien cuando en realidad se te está cayendo a pedazos el alma.


Y mi pregunta es: ¿Por qué somos tan valientes en nuestros pensamientos y tan cobardes en la realidad? Lo único que los separa de la realidad es algo físico, solo se trata de hacerlo, no es fácil ni díficil, lo único que se requiere es fuerza de voluntad, ¿pero y si la fuerza de voluntad no te acompaña, y si alguien se la llevó cuando se marchó de tu vida? He aprendido que no debes de forzar las cosas, cuando vengan vendrán, no hay más. Lo único que necesitas a veces es respaldarte en alguien al que aprecies y puedas confiar en él. Respáldate en la música, en la poesía, en el deporte, en la naturaleza o en ti mismo porque al fin y al cabo vas a convivir contigo mismo durante toda una vida. No importa cuántas veces te equivoques porque de eso se trata, de aprender. Si aprendes eres más cuidadoso con las cosas que antes te parecían insignificantes, eso te hará mejorar.


Día a día, minuto a minuto.

6 de julio de 2013

Un sol fundido.

Estoy harta de dar y no recibir, de esperar a quienes no me esperan, de escuchar putos problemas que no me importan una mierda y sin embargo, sin ser míos ponerles solución. Estoy cansada de gente que solo mira por ella misma, gente que quiere que le lamas el culo como un perrito faldero para hacerle todos sus recados y seguirles a todas partes. También estoy harta de oír: 'has cambiado' Me importa una mierda si he cambiado o no, es mi vida. Tú también cambiaste y seguí allí, me fallaste y no te abandoné. La gente cambia sí, por muy extraño que te parezca. Puede que yo no haya tomado las decisiones adecuadas pero joder, mírame, aquí sigo sin decir una palabra.
Énteraros de que en esta vida nada es gratis y no hay vuelta atrás, los errores no se borran y los logros se acaban olvidando. Si tú no has estado ahí para mí, yo no estaré para ti. Llevadme la contraria, haced lo que queráis pero a mí no me vengáis con cuentos chinos.
Siempre váis al sol que más calienta, hoy os digo que este sol no brilla más para ninguno de vosotros.